viernes, 2 de diciembre de 2016

MIAMI ART BASEL

Desde Miami Beach. ART BASEL
¿Cuál es el secreto del éxito de la feria que nació 46 años atrás en la pequeña Basilea, triple frontera de Suiza, Francia y Alemania? El secreto se lo llevó a la tumba su fundador, el coleccionista Ernst Beyeler, pero sus herederos han hecho bien los deberes. Es la marca de arte de mayor prestigio en el mundo y reúne en tres locaciones (Basilea, Miami Beach y Hong Kong) la crema de las galerías con sus mejores obras. Marca el pulso de lo que se vende, desde Picasso a Dubuffet; desde Joan Mitchell a Leandro Erlich. Philip Levine, alcalde de Miami Beach, cree que el cambio comenzó a finales de los ochenta con la recuperación del Deco District, pero fue 2001 la Pica en Flandes. Un mal año, pocos meses después del atentado a las Torres Gemelas, pero una buena idea. Cubanos, venezolanos, dominicanos, colombianos y argentinos formaron una colectividad aspiracional que ha dado formidables coleccionistas como los Rubell, Ella Cisneros, Rosa de la Cruz y Jorge Pérez. Todos ellos abrieron sus puertas para recibir a suizos, franceses, ingleses y alemanes, gente poco acostumbrada a la amabilidad sin restricciones. Desembarcar en una tierra cálida cuando hace frío tiene su beneficios, aunque la historia del éxito no se entiende sin Norman Braman. Billonario en la lista de Forbes, coleccionista y dueño de una cadena de concesionarios de autos de alta gama, Braman volaba a Basel, Suiza, todas las primaveras para comprar arte con garantía y comer fettuccinis en Donati. Un día vio bajo el agua y dijo ¨Hay llevar Art Basel a Miami. Y se hizo con la eficiencia de Sam Keller y Marc Spiegler. Alicia de Arteaga para La Nación. No hay texto alternativo automático disponible.